Tu MINIMAL-YO superior

Entre el hecho y el pensamiento hay una creencia, de ahí la percepción y la emoción que te mueve hacia un lado o hacia otro… como lo malo y lo bueno. Entender esto, es una de las cuestiones más importantes para la vida sobre todo para la salud mental y el desarrollo personal. Me refiero a distinguir las cosas que no puedo controlar DE lo que sí está bajo mi control… a todo aquello de lo que me sucede (que no puedo controlar) y lo que hago con lo que me sucede (lo que sí puedo controlar). No es lo que me pasa sino lo que hago con lo que me pasa, lo que puede realmente cambiar el resultado. Solamente tenemos poder sobre nuestra mente, nuestras percepciones y nuestras acciones.

 

Tenemos control sobre ciertos aspectos de nuestra salud como hacer ejercicio, comer bien, dormir suficiente, etc. Pero no tenemos control sobre contagiarnos de algunas enfermedades conocidas y desconocidas. Para entender esto mejor, podemos definir tres zonas: lo que podemos controlar, lo que está parcialmente bajo nuestro control y lo que está totalmente fuera de nuestro control/alcance. Aquí es donde vale la pena profundizar en el GRAN concepto vygotskiano del desarrollo personal: la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) propuesto por Lev Vygotsky. La ZDP es una zona ficticia en la cual, por un lado, está lo que sí puedes controlar; por el otro lado, lo que está totalmente fuera de tu control; y en medio existe lo que está parcialmente bajo tu control (esta sería tu ZDP, como se muestra en la figura). Es precisamente la ZDP lo que permite el desarrollo y el crecimiento personal, incluso en situaciones en las que te sientes perdido o inmerso en una situación complicada. Lo que está bajo tu control es todo aquello que tú puedes hacer/aprender por tu cuenta (sin tutoría) o lo que ya sabes hasta el momento; la ZDP es todo lo que puedes aprender del entorno y a través de mentores (nos convertimos en el promedio de las 5 personas con las que pasamos más tiempo), incluso aunque tu entorno sea poco favorable puedes encontrar alguna persona cerca de ti que te pueda apoyar, pregúntate ¿qué de tu entorno agrega valor y qué no? ¿quién o quiénes?, también puedes encontrar entornos y personas por medio de internet para diseñar tu propio entorno, recuerda que vivimos en un mundo hiperconectado. Esta es la chispa que detona la puerta dándote paso hacia un mundo nuevo para ti, son los andamios que te van a permitir crecer y salir adelante independientemente sea cual sea tu situación… todo lo demás está totalmente fuera de tu control.

Preocuparse por cosas que no están bajo nuestro control solamente genera ansiedad, estrés y frustración. Es mejor centrarnos en lo que podemos controlar y en la ZDP, aquí es donde tenemos que enfocar nuestra energía, atención y esfuerzo. De esta manera aumentamos nuestra probabilidad y nos acercamos a donde queremos respondiendo las preguntas ¿dónde estoy? ¿qué puedo llegar a hacer (potencial)? ¿con quién me puedo apoyar (mentores)? ¿puedo mejorar/cambiar mi entorno?

Sólo considera que cada persona tiene una ZDP diferente, tiene circunstancias y objetivos diferentes. Descubre la tuya y también conoce tu genética porque ahí también puedes encontrar y/o refinar tu propósito de vida:

 

Muchos eventos nunca sucederán como deseas, mejor adáptate viéndolos tal como son y a partir de ahí adapta tu respuesta a ellos. Vivirás mejor… No está en nuestro poder la genética que nos tocó, pero sí está en cómo vivimos y en aprovechar todo lo que nos ha llegado: AMOR FATI. Al dar la bienvenida a todo lo que ocurre en nuestra vida evitamos ser poseídos por sentimientos negativos. Hacer lo mejor que podamos con lo que tengamos, descubrir nuestro don y propósito en vez de lamentarnos por lo que nos ha tocado. Por eso la ZDP te conduce a actuar racionalmente en el presente, aceptando tu realidad y centrándote en lo que sí puedes controlar para forjar tu propio destino… el secreto está en nuestra elección: disfrutar el presente o echarlo a perder lamentándonos.

L.Mn.